Tu web ya existe, pero no aparece en Google. O aparece, pero tan abajo que nadie la ve. O carga tan lenta que la gente se va antes de leer nada. Pagaste por una web y no te está trayendo clientes: ese es el problema que atacamos con la consultoría técnica y SEO.
Lo primero es un diagnóstico honesto. Auditamos tu web y te explicamos, en lenguaje llano, qué está frenando su visibilidad y su velocidad: a veces son problemas técnicos de base, a veces contenido que no responde a lo que busca tu cliente, y muchas veces las dos cosas.
Después lo arreglamos por orden de impacto: primero lo que más resultados puede dar, medido antes y después. Sin humo y sin informes de cien páginas que nadie lee.
Revisión completa de tu web: indexación, estructura, enlaces rotos, etiquetas, errores que impiden a Google entenderla. Con lista de acciones priorizada.
Mejoramos la velocidad de carga y los Core Web Vitals, las métricas de experiencia que Google usa para valorar tu web y tus visitantes notan de verdad.
Títulos, descripciones, encabezados y contenido de cada página optimizados para las búsquedas que hace tu cliente, no para las que suenan bien.
Marcamos la información de tu negocio para que Google la entienda y pueda mostrarla mejor en los resultados.
Si tu negocio atiende una zona concreta, trabajamos tu presencia para las búsquedas de esa zona, ficha de Google incluida.
Dejamos la analítica y Search Console configuradas y te enseñamos a leer los datos: qué buscan tus visitantes y qué hacen en tu web.
Analizamos tu web a fondo: técnica, contenido y velocidad. De aquí sale una foto clara de dónde estás.
Te presentamos qué hay que arreglar y en qué orden, según el impacto esperado. Tú decides hasta dónde llegar.
Aplicamos las mejoras, ya sea directamente sobre tu web o coordinándonos con quien la mantenga.
Comparamos los datos de antes y después: posiciones, velocidad y visitas. Los resultados se ven en números, no en sensaciones.
La auditoría y el plan de acción suelen estar en 1-2 semanas. Las mejoras técnicas y de rendimiento se aplican en las semanas siguientes según el alcance. Los resultados en Google no son inmediatos: el posicionamiento se mueve a lo largo de semanas o meses, y por eso se mide de forma continua.
No, y desconfía de quien te lo garantice: nadie controla el buscador. Lo que sí hacemos es corregir lo que frena tu web, optimizarla para las búsquedas correctas y medir la evolución con datos. Es trabajo verificable, no promesas.
Sí. Auditamos y mejoramos webs hechas por terceros, sea cual sea la tecnología. Si encontramos limitaciones serias de base, te lo diremos claramente junto con las opciones disponibles.
Las mejoras de velocidad se notan en cuanto se aplican. Las de posicionamiento van más lento: Google tarda semanas o meses en recolocar una web. Por eso medimos de forma continua, para que veas la tendencia con datos reales.
Son las métricas con las que Google mide la experiencia de tu web: cuánto tarda en cargar y en responder, y si el contenido salta mientras se muestra. Importan doble: influyen en tu posición en Google y en que el visitante se quede o se vaya.
No necesariamente. Muchos problemas se corrigen sobre la web actual. Solo si la base está tan limitada que arreglarla cuesta más que rehacerla te plantearemos esa opción, con números encima de la mesa para que decidas tú.
Escríbenos qué necesitas y te respondemos con una propuesta clara: qué haríamos, en cuánto tiempo y por cuánto. Sin compromiso.
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