Vender por internet no debería obligarte a pagar una cuota todos los meses a la agencia que te hizo la tienda. Nuestro enfoque es otro: desarrollamos tu tienda online, te la entregamos llave en mano y el negocio lo llevas tú.
Sin cuotas de mantenimiento obligatorias y sin ataduras: la tienda es tuya, con tu dominio y tus datos. Si el día de mañana quieres que otro equipo la gestione, puedes hacerlo. Nosotros preferimos que sigas con nosotros porque el trabajo está bien hecho, no porque no puedas irte.
Está pensado para pymes y negocios sin equipo técnico: te entregamos la tienda funcionando y te enseñamos a manejarla en tu día a día — subir productos, cambiar precios, gestionar pedidos — sin depender de nadie.
Catálogo, fichas de producto, carrito y proceso de compra funcionando desde el primer día. Te la entregamos lista para vender.
Dejamos configurado el cobro con tarjeta y otros métodos de pago habituales, para que el dinero llegue a tu cuenta sin complicaciones.
Subes productos, cambias precios y consultas pedidos desde un panel sencillo. Te enseñamos a usarlo antes de la entrega.
La tienda se diseña para tu negocio, no sobre una plantilla genérica. Tus clientes ven tu marca, no la de la herramienta.
Estructura, títulos y fichas de producto optimizados para que la tienda pueda posicionarse en buscadores.
Gastos de envío, zonas y IVA configurados según cómo vendas, para que cada pedido salga con el importe correcto.
Nos cuentas qué vendes, a quién y cómo gestionas hoy los pedidos. De ahí sale el planteamiento de la tienda.
Recibes una propuesta cerrada con alcance, plazos y precio. Sin cuotas escondidas ni permanencias.
Montamos la tienda con tu catálogo y tu imagen, y te enseñamos avances para ajustar antes del lanzamiento.
Publicamos la tienda y te formamos para que la operes tú: productos, precios, pedidos y envíos.
Entre 1 y 2 meses según el tamaño del catálogo y lo que haga falta configurar (pagos, envíos, contenido). Una tienda con pocos productos y estructura clara puede estar antes; catálogos grandes o necesidades especiales llevan más.
No. La tienda se paga una vez y es tuya. Los únicos costes recurrentes son los propios de cualquier web (dominio y alojamiento) y las comisiones de la pasarela de pago. Si quieres que nos encarguemos del mantenimiento, es opcional, nunca obligatorio.
Sí, esa es la idea. Te entregamos un panel sencillo para subir productos, cambiar precios y ver pedidos, y te formamos antes de la entrega. Para el día a día no necesitas a nadie técnico.
Nada te lo impide. La tienda, el dominio y los datos son tuyos, así que cualquier profesional puede continuar el trabajo. No hay permanencias ni dependencias diseñadas para retenerte.
Dejamos configurado el pago con tarjeta y, si te interesa, otros métodos habituales como Bizum o PayPal. El dinero llega directamente a tu cuenta; nosotros no intermediamos en tus ventas.
También lo hacemos. Un catálogo online sin carrito —como el de Interestanco— es más sencillo y suele bastar cuando la venta se cierra por teléfono o en tienda. Te asesoramos sobre qué opción encaja mejor con tu negocio.
Escríbenos qué necesitas y te respondemos con una propuesta clara: qué haríamos, en cuánto tiempo y por cuánto. Sin compromiso.
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